¿Sabías que abrir una franquicia es uno de los negocios más rentables que existen? Estamos hablando de un modelo de negocio que ya ha sido testeado por otros empresarios y se puede concluir que funciona.

Se calcula que en el mundo hay unos 17 mil franquiciantes y 1.2 millones de franquiciados. Los países con mayor número de franquicias son China y Estados Unidos, con un volumen de 1900 marcas y 1500, respectivamente.

Es posible encontrarlas en cualquier parte del mundo. Por ejemplo, hay muchas franquicias en México para invertir, que tienen grandes resultados detrás, lo que suele ser un apoyo a la hora de decantarse por hacer una inversión.

Como curiosidad, la empresa con más éxito en el mundo de las franquicias es McDonald ‘s; y es que cuenta con sucursales en casi cualquier parte del mundo.

Ahora bien… ¿Tener una franquicia nos garantiza el éxito? Lo cierto es que no. Dependiendo del modelo de negocio, de la ubicación, de la formación del franquiciado, y de otros criterios, la franquicia podría ser un éxito o un auténtico desastre.

En este artículo vamos a estudiar sus ventajas y desventajas, para que puedas conocer mejor esta fórmula de negocio.

Pros de las franquicias

1. Se minimizas los riesgos

Nadie monta una empresa sabiendo que va a perder el dinero.

La gran ventaja de una franquicia es que se parte de un tipo de negocio que ha sido probado, así que es posible reducir los riesgos al máximo.

Esto es posible ya que existirá una central franquiciadora que se encargará de transmitirle todo el conocimiento (lo que se conoce como el know how). También nos proporcionará una completa guía con la que evitaremos cometer errores.

Esto no ocurre en un negocio que se monta desde 0: en el mismo, cualquier decisión incorrecta podría abocarse a la bancarrota.

No quiere decir que eso no pueda ocurrir, pero las posibilidades de que ocurra serán más bajas.

 

2. Se reducen los costes de apertura y el tiempo

Una franquicia es un tipo de negocio que ya ha sido creado y está listo para proceder con su apertura.

Esto evita que tengamos que llevar a cabo ciertas acciones que serían vitales en cualquier tipo de negocio, como un plan de viabilidad, investigación de mercado, estrategia de marketing a seguir, o cualquier otro procedimiento relacionado.

La empresa franquiciadora te dará gran parte del trabajo ya hecho, permitiendo reducir los costes de apertura y el tiempo que necesitaríamos para ello.

 

3. Asesoramiento en todo momento

La central franquiciadora estará en contacto en todo momento con el franquiciado. Lo más habitual es que ofrezca programas de formación para que pueda aprender sobre el negocio de una forma más rápida y efectiva.

En el caso de que tengamos cualquier duda o inconveniente, siempre tendremos diferentes métodos para ponernos en contacto y así solucionarlas.

También nos darán asesoramiento sobre cómo elegir la mejor ubicación para el negocio, sobre cómo seleccionar el lugar correcto, entre otras eventualidades.

En los negocios tradicionales puedes contar con la ayuda de un asesor, pero no de una empresa que ya ha trabajado en tu sector y sabe cuál es la mejor manera de triunfar.

 

4. Es más fácil vender

Los clientes prefieren acudir a lugares que ya conocen, siendo más difícil que entren en un sitio desconocido. Esto es debido a que tienen mayor confianza por una marca que ya ha hecho sus deberes, ha invertido en marketing y en afiliado, y ha conseguido llegar hasta su mente.

Al invertir en una franquicia te habrás ahorrado todo ese trabajo. Te aprovecharás de la reputación de la marca desde el primer momento, lo que te asegura que vas a tener ventas.

 

Contras de las franquicias

Sin embargo, también existen algunos contras o desventajas de las franquicias que se deben tener en cuenta antes de invertir en ellas:

 

  • Costes adicionales: el franquiciado tendrá que afrontar unos costes adicionales que no tendría que asumir en el caso de que abriese un comercio independiente. Estamos hablando de royalties en concepto de publicidad y funcionamiento, así como de derechos de entrada). Sin embargo, gracias a esta inversión se reducen notablemente los riesgos.
  • Se reduce la creatividad: hay que tener en cuenta que todos aquellos aspectos relacionados con la explotación del negocio ya vienen establecidos desde la central de franquicias. Así que el franquiciado tiene poco margen de creatividad.
  • Efectos de otros puntos de la red: en el caso de que se produzca algún problema con otros puntos de la red, o su rendimiento sea bajo, podría llegar a dañar gravemente la reputación e imagen del negocio global.
  • Limitaciones: es posible que en el contrato se establezcan algunos límites para el traspaso o la venta del negocio. El franquiciador podrá tener derechos de compra y de rescisión del contrato que habría que tener en cuenta antes de dar cualquier movimiento.

 

Pensamos que es seguro invertir en franquicias, pero es importante considerar los pros y los contras antes de hacer un movimiento tan importante.

Shares
Share This